Agregar los huevos y la vainilla.
Incorpora los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada adición. Luego, agrega el extracto de vainilla para aromatizar la masa.
Incorpora los ingredientes secos
en otro tazón, mezcle la harina y la sal e incorpórelas gradualmente a la mezcla cremosa.
Agregue los frutos secos.
Incorpora suavemente los pistachos y los arándanos. Esto le dará a la masa un color hermoso y un sabor irresistible.
Moldeado y congelamiento
Moldeado del pastel
Extienda la masa sobre film transparente y forme un cilindro compacto. Envuelva bien y guarde en el congelador durante al menos 2 horas.
Rebanado
Una vez que la masa esté completamente congelada, sáquela del congelador y déjela reposar a temperatura ambiente durante unos minutos. Esto facilitará el rebanado. Corte el cilindro en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor.
Horneado
Precaliente el horno a 180 °C (350 °F). Cubra una bandeja para hornear con papel vegetal. Horneando las Porciones
Coloca las porciones en la bandeja para hornear preparada, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán ligeramente durante la cocción. Hornea de 12 a 15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Terminación y Disfrute
Después de hornear, deja enfriar las galletas sobre una rejilla. El resultado es un pastel de nueces con una textura que se deshace en la boca y un sabor deliciosamente dulce, realzado por el ligero amargor del pistacho y la acidez del arándano.
Este pastel es perfecto para acompañar café o té y también se puede guardar en un recipiente hermético durante varios días, ¡aunque dudo que dure tanto sin ser devorado!
Conclusión
Este pastel de frutos secos con glaseado es una delicia para compartir. Ya sea para una merienda improvisada o una celebración especial, esta receta deleitará a tus invitados y complacerá a todos, grandes y pequeños. Experimenta con otros frutos secos o hierbas para personalizar tu pastel a tu gusto.