La mejor receta para un postre de cozonac esponjoso y delicioso, como el de mamá.
¡Nada supera el aroma del cozonac recién horneado, que llena toda la casa de alegría y nostalgia! Si buscas un cozonac tradicional moldavo o transilvano con una masa esponjosa que se deshace en delicadas tiras y un rico relleno de nueces y cacao, has llegado al lugar indicado.
Esta receta detallada te garantiza un resultado excelente, ¡incluso si es la primera vez que amasas!
Ingredientes / Ingredientes
Para preparar dos cozonacs grandes y esponjosos, necesitarás ingredientes de calidad que hayas mantenido a temperatura ambiente la noche anterior.
Para una masa esponjosa:
1 kg de harina de buena calidad (tipo 000 para cozonaks)
500 ml de leche tibia (¡no caliente!)
200 g de mantequilla (mínimo 82% de grasa), derretida y tibia.
6 yemas de huevo
1 cucharadita de sal
250 g de azúcar
50 g de levadura fresca (o 14 g de levadura seca)
Ralladura de un limón orgánico y una naranja orgánica
2 cucharaditas de extracto de vainilla y 1 cucharada de extracto de ron.
Para el relleno abundante: 6 claras de huevo (sobrantes de la masa)
400 g de nueces molidas
4 cucharadas de cacao de buena calidad
150 g de azúcar
100 g de pasas (remojadas en un poco de ron)
Opcional: 100 g de levadura picada o pepitas de chocolate.
Para degustar:
1 huevo batido con 2 cucharadas de leche
Azúcar mosaico o nueces picadas para espolvorear.
Paso a paso: Cómo preparar el cozonac perfecto
1. Levadura (el corazón del cozonac)
Desmenuza la levadura fresca en un tazón pequeño. Agrega 1 cucharada de azúcar, 100 ml de leche tibia y 2 cucharadas de harina. Mezcla bien y deja reposar la levadura en un lugar cálido durante 10-15 minutos, hasta que duplique su volumen y esté espumosa.
2. Prepara las yemas.
Bate las yemas con la sal (¡la sal intensificará el
color amarillo de la masa!). Incorpora gradualmente el azúcar restante,
la ralladura de limón, la naranja y la esencia de vainilla. Mezcla hasta
que el azúcar se disuelva parcialmente y la mezcla adquiera una
consistencia cremosa.
3. Amasar la masa.
Tamizar la harina dos veces en un bol grande (¡el secreto para una masa aireada!).
Haz un hueco en el centro y vierte en él la mezcla de levadura fermentada y yema de huevo.
Comience a agregar leche tibia gradualmente.
Una vez combinados los ingredientes, ¡empieza a amasar! Incorpora gradualmente la mantequilla derretida, mientras doblas y estiras la masa.
Amasar enérgicamente durante 20-30 minutos (o usar una batidora con gancho para amasar) hasta que la masa esté suave, elástica y con burbujas.
4. Déjalo subir
Cubre el bol con un paño de cocina limpio o film transparente y deja que la masa repose en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante 1,5-2 horas, hasta que triplique su tamaño.
5. Preparación del relleno Mientras la masa fermenta, bate las claras con una pizca de sal y azúcar hasta que estén a punto de nieve. Agrega el cacao tamizado y las nueces molidas y mezcla suavemente con una espátula de abajo hacia arriba. Finalmente, incorpora las pasas escurridas.
6. Montaje y trenzado
Divida la masa de levadura en 4 partes iguales.
Engrasa una superficie de trabajo con un poco de aceite. Estira cada trozo de masa hasta formar un rectángulo.
Untar con una generosa capa de crema de nueces y espolvorear con virutas (si se usan).
Enrolla cada rectángulo firmemente.
Toma dos panes y simplemente trénzalos. Obtendrás dos panes trenzados.
Coloca los panes sobre bandejas para hornear forradas con papel de horno.
7. Segundo levado y horneado:
Deje que los panes leven en los moldes durante otros 30-40 minutos. ¡Deben subir hasta el borde del molde!
Pincelarlas ligeramente con huevo batido y espolvorear con azúcar o nueces.
Precaliente el horno a 160 °C (calor arriba y abajo).
Hornea los panes durante 45-50 minutos. Consejo: ¡No abras la puerta del horno durante los primeros 20 minutos! Si ves que la parte superior se dora demasiado rápido, cúbrela con papel de hornear.
Los secretos de mamá para un pan perfecto:
Temperatura de la cocina: Mantén la cocina cálida y sin corrientes de aire durante todo el proceso.
Leche tibia: ¡La leche demasiado caliente destruirá la levadura y la masa ya no subirá!
Tamizar la harina: Tamizarla 2 o 3 veces la aireará y asegurará una textura esponjosa y veteada.
Enfriamiento: Después de sacarlos del horno, deja que los cozonace se enfríen sobre una rejilla, dándoles la vuelta de vez en cuando. ¡No los cortes mientras estén calientes!
Durante las fiestas, el cozonac combina
a la perfección con una taza de leche caliente , un café aromático o una copa de vino caliente especiado . ¡Buen provecho y que siga el amasado!
0 comments:
Post a Comment