Un clásico suave, rendidor y con ingredientes sencillos.
4 huevos
1 taza de azúcar
1 cucharada de zumo de limón
½ taza de aceite
1 taza de leche
1 cucharada de esencia de vainilla
2 tazas de harina de trigo común
1 cucharada colmada de polvo de hornear
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa y enharina un molde (redondo o rectangular).
Bate los huevos y el azúcar en un bowl grande hasta que la mezcla esté clara, espumosa y aumente de volumen.
Añade los líquidos: incorpora el zumo de limón, el aceite, la leche y la vainilla. Mezcla bien.
Incorpora
los ingredientes secos: agrega la harina poco a poco, mezclando
suavemente, y luego el polvo de hornear. Usa movimientos envolventes
para no perder el aire de la mezcla.
Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie.
Hornea durante 35–45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, salga limpio.
Enfría y sirve: deja enfriar 10 minutos en el molde, luego desmolda y deja enfriar completamente.
Espolvorea con azúcar glass.
Acompaña con frutas frescas o una bebida caliente como café o té.
Puedes añadir ralladura de limón o naranja para darle un toque cítrico.
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