Bollitos rellenos de crema pastelera casera: receta paso a paso
Estos deliciosos bollitos rellenos de crema pastelera son tiernos por dentro, ligeramente crujientes por fuera y están cubiertos de una fina capa de azúcar. Su masa esponjosa y su relleno cremoso los convierten en un dulce perfecto para desayunos, meriendas y ocasiones especiales.
En esta receta te explico cómo preparar la masa desde cero, conseguir una textura suave, elaborar una crema pastelera sin grumos y rellenar los bollitos para que queden como los de una buena pastelería.
45 min
Preparación
15 min
Cocción
1 h 30 min
Fermentación
8 unidades
Raciones
Ingredientes
Para preparar la masa
500 g de harina de trigo de fuerza o harina de trigo común.
250 ml de leche tibia.
70 g de azúcar.
1 huevo grande a temperatura ambiente.
60 g de mantequilla blanda, sin sal.
7 g de levadura seca de panadería o 20 g de levadura fresca.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
½ cucharadita de sal.
Aceite vegetal suficiente para freír.
100 g aproximadamente de azúcar para rebozar los bollitos.
Para la crema pastelera
500 ml de leche entera.
4 yemas de huevo.
100 g de azúcar.
40 g de maicena.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
25 g de mantequilla, opcional.
La piel de medio limón, opcional.
Preparación paso a paso
Paso 1. Activar la levadura
Vierte la leche tibia en un recipiente grande. Debe estar templada, nunca demasiado caliente. Añade la levadura seca y una cucharadita del azúcar indicado en los ingredientes.
Mezcla y deja reposar entre 5 y 10 minutos. Si la levadura está activa, puede aparecer una ligera espuma en la superficie. Si utilizas levadura instantánea, también puedes incorporarla directamente a la harina siguiendo las indicaciones del fabricante.
Paso 2. Preparar la masa
Añade el huevo, el azúcar restante y la vainilla a la mezcla de leche. Incorpora la harina poco a poco y agrega la sal.
Mezcla hasta obtener una masa uniforme. Después, incorpora la mantequilla blanda en varias tandas, amasando durante unos 8–12 minutos a mano o con una amasadora.
Al principio, la masa puede resultar pegajosa. Evita añadir demasiada harina, ya que podría hacer que los bollitos quedaran duros. Continúa amasando hasta que esté suave, elástica y manejable.
Paso 3. Dejar fermentar la masa
Forma una bola y colócala en un recipiente ligeramente engrasado. Cúbrelo con un paño limpio o film transparente.
Deja reposar en un lugar templado durante aproximadamente 60–90 minutos, o hasta que la masa haya duplicado su volumen.
El tiempo depende de la temperatura ambiente. Si hace frío, la fermentación puede tardar más. No te guíes únicamente por el reloj: observa el tamaño de la masa.
Paso 4. Dividir y dar forma a los bollitos
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y presiónala suavemente para eliminar el exceso de aire.
Divídela en 8 porciones de tamaño parecido. Forma bolas lisas y después dales una forma ovalada, si quieres conseguir el aspecto alargado de los bollitos de pastelería.
Coloca las piezas sobre pequeños cuadrados de papel de horno, dejando espacio entre ellas para que puedan crecer.
Paso 5. Segunda fermentación
Cubre los bollitos con un paño limpio y déjalos reposar otros 30–45 minutos.
Durante este tiempo aumentarán de volumen y se volverán más ligeros. Para comprobar si están listos, presiona muy suavemente un lateral con un dedo: la marca debería recuperarse despacio.
No los dejes destapados, porque la superficie podría secarse y dificultar la cocción.
Paso 6. Freír hasta que estén dorados
Calienta abundante aceite en una olla profunda hasta alcanzar unos 165–170 °C.
Introduce los bollitos cuidadosamente, en pequeñas tandas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado. Fríelos aproximadamente 2–3 minutos por cada lado, ajustando el tiempo según su tamaño.
Deben adquirir un bonito color dorado y cocinarse por dentro sin quemarse por fuera.
Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente. Déjalos enfriar lo suficiente antes de rellenarlos.
Cómo preparar una crema pastelera suave y sin grumos
Paso 7. Mezclar las yemas con el azúcar
Coloca las yemas en un recipiente y añade el azúcar y la maicena. Bate con unas varillas hasta conseguir una mezcla homogénea, sin grumos secos.
Paso 8. Calentar la leche
Vierte la leche en una cacerola y añade la vainilla. Si deseas un aroma más tradicional, incorpora también la piel de medio limón, evitando la parte blanca.
Calienta a fuego medio hasta que esté muy caliente, sin necesidad de mantener una ebullición fuerte. Retira la piel de limón antes de continuar.
Paso 9. Unir los ingredientes
Vierte poco a poco parte de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente. Este proceso evita que los huevos se cuajen de golpe.
Cuando todo esté bien mezclado, devuelve la preparación a la cacerola con el resto de la leche.
Paso 10. Espesar la crema
Cocina a fuego medio-bajo, removiendo continuamente con unas varillas y prestando especial atención al fondo y a las esquinas de la cacerola.
En unos minutos, la mezcla comenzará a espesar. Cuando aparezcan burbujas suaves y tenga una consistencia cremosa, mantenla unos segundos más al fuego, sin dejar de remover.
Retira la cacerola y añade la mantequilla opcional. Mezcla hasta que se integre completamente.
Paso 11. Enfriar correctamente
Pasa la crema a un recipiente limpio y cúbrela con film transparente en contacto directo con la superficie. Así evitarás que se forme una película seca.
Deja que pierda el calor inicial y refrigérala hasta que esté fría. Antes de utilizarla, bátela brevemente para recuperar una textura suave y fácil de introducir en una manga pastelera.
Rellenar y terminar los bollitos
Paso 12. Rebozar en azúcar
Cuando los bollitos estén todavía ligeramente templados, pásalos por el azúcar hasta cubrir toda la superficie. Si están demasiado calientes, el azúcar puede humedecerse; si están completamente fríos, se adherirá menos.
Paso 13. Introducir la crema pastelera
Haz un pequeño agujero lateral en cada bollito con un cuchillo fino o una boquilla de repostería. Llena una manga pastelera con la crema fría e introduce la boquilla en la abertura.
Aprieta suavemente hasta que notes que el interior está bien relleno. No ejerzas demasiada presión para evitar que la masa se rompa.
Paso 14. Servir
Coloca los bollitos en una bandeja y sírvelos una vez rellenos. Al partirlos, deben mostrar una masa ligera y esponjosa con un centro generoso de crema de vainilla.
Guarda los que sobren en un recipiente cerrado dentro del frigorífico, ya que contienen crema elaborada con leche y huevo. Lo ideal es consumirlos en 1–2 días.
Consejos para que queden perfectos
Masa muy pegajosa: amasa unos minutos más antes de añadir harina. La mantequilla y el amasado ayudan a desarrollar la estructura.
Bollitos duros: puede deberse a un exceso de harina, una fermentación insuficiente o una fritura demasiado larga.
Exterior oscuro e interior crudo: reduce la temperatura del aceite y fríe las piezas durante más tiempo a fuego moderado.
Crema con grumos: mezcla bien la maicena con las yemas y remueve continuamente mientras la crema espesa. Si fuera necesario, pásala por un colador.
Relleno abundante: utiliza una manga pastelera con una boquilla fina y alargada para distribuir la crema por el interior sin abrir demasiado el bollito.
Mejor sabor: utiliza leche entera, mantequilla de buena calidad y vainilla natural o un extracto de vainilla de buena calidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar los bollitos el día anterior?
Sí. Puedes preparar la crema pastelera con antelación y conservarla refrigerada. También puedes dejar la masa fermentada lentamente en la nevera durante la noche, bien tapada, y continuar con el formado y la segunda fermentación al día siguiente.
¿Puedo hornearlos en lugar de freírlos?
Sí. Colócalos en una bandeja y hornéalos a 175–180 °C durante unos 12–18 minutos, dependiendo de su tamaño y del horno. El resultado será más parecido a un brioche dulce que a un bollito frito. Puedes pincelarlos con huevo batido antes de hornear para conseguir un acabado brillante.
¿Puedo utilizar crema pastelera comprada?
Sí. Una crema pastelera preparada puede ahorrar tiempo. Asegúrate de que esté fría y tenga una consistencia suficientemente espesa para que no se salga al rellenar.
¿Por qué mis bollitos no quedan esponjosos?
Las causas más comunes son una levadura poco activa, una masa demasiado seca o una fermentación insuficiente. Respeta los tiempos de reposo y comprueba que los bollitos hayan aumentado de volumen antes de freírlos.
¿Se pueden congelar?
Es preferible congelar los bollitos sin rellenar y dejar la crema pastelera aparte. Descongela la masa cocinada y rellénala con crema recién preparada y refrigerada para conseguir una textura más agradable.
Información nutricional aproximada
Por bollito, suponiendo que la receta rinda 8 unidades y contando una cantidad variable de aceite absorbido y azúcar de cobertura:
Calorías: 350–450 kcal.
Proteínas: 7–9 g.
Carbohidratos: 45–55 g.
Grasas: 14–22 g.
Los valores reales dependen del tamaño de cada pieza, del aceite absorbido durante la fritura y de la cantidad de crema utilizada.
¡Anímate a preparar estos bollitos rellenos de crema pastelera en casa! Son una opción deliciosa para compartir en familia. Si pruebas la receta, puedes contar cómo te han quedado y si prefieres rellenarlos con crema de vainilla, chocolate o dulce de leche.

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