1. Preparar las verduras
Lavar 1 kg de calabacín y cortarlo en rodajas de 1 cm o en cubos grandes. Picar finamente 1 cebolla. Cortar 3-4 tomates en dados. Picar 2 dientes de ajo. En una sartén, calentar 1 cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Sofreír la cebolla y el calabacín durante 15 minutos, hasta que estén tiernos. Añadir los tomates, el ajo, la sal y la pimienta. Cocinar a fuego lento durante 5 minutos para que se integren los sabores.
2. Preparar la salsa
Precalentar el horno a 180 °C (termostato 6, con ventilador). En un bol, batir 2 huevos. Añadir 3 cucharadas de crema fresca, 15 cl de leche y 1 cucharadita de orégano. Mezclar bien. Si se usa, añadir una pizca de nuez moscada para darle sabor. Sazonar con sal y pimienta.
3. Montar el gratinado
Transferir las verduras cocidas a una fuente para gratinar. Vierta la salsa por encima, asegurándose de que cubra bien las verduras. Espolvoree con 120 g de queso rallado (y parmesano, si lo usa).
4. HornearHornear a 180 °C durante 30-35 minutos, hasta que el queso esté dorado y crujiente. Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrir con papel aluminio.
5. Opción Airfryer (opcional)
Para una experiencia de cocina rápida y adaptada a sus preferencias de recetas Airfryer, precaliente la Airfryer a 170 °C durante 3 minutos. Use un plato para gratinar compatible con Airfryer (o ramequines individuales). Ensamble como se indica, espolvoree con queso y hornee durante 20-25 minutos, hasta que el queso esté dorado. Compruebe a la mitad de la cocción que se dore uniformemente.
6. Servir
Dejar reposar 5 minutos antes de servir. Decorar con perejil fresco picado (opcional). Servir con una ensalada verde (como nuestra ensalada de maíz) o pan crujiente. Un vino blanco seco (Chardonnay) o un zumo de fruta fresca realzan este plato familiar mediterráneo.
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